Diseñar una marca que refleje la personalidad y el espíritu de un emprendimiento es todo un desafío, pero cuando la emprendedora Marta se acercó con la idea de "El Club de las Rosquitas y los Churros", supe que tenía que crear algo que transmitiera alegría y simpatía. Con ese objetivo en mente, diseñé un personaje que capturara la energía y el entusiasmo de esta emprendedora gastronómica del barrio de Bajo Flores. La mascota es una rosquita que come churros y siempre tiene una sonrisa en la cara, representando la frescura y el sabor de los productos de Marta. El diseño es alegre, colorido y divertido, y estoy seguro de que será una marca que se destacará en el barrio.